La ecografía clínica se ha convertido, en la última década, en una técnica indispensable y en un pilar de la exploración física junto a las clásicas maniobras de inspección, palpación, auscultación y percusión. Ha pasado de ser una técnica diagnóstica no incluida en las competencias de un médico de familia a una habilidad necesaria para aumentar la capacidad resolutiva del médico de familia en cualquier ámbito de la atención sanitaria, ayudando a orientar diagnósticos y a tomar decisiones inmediatas en un nivel asistencial donde la incertidumbre es elevada.
La incorporación de ecógrafos a los centros de salud y servicios de urgencias, cada vez con mayor calidad y definición, así como el aumento del uso de ecógrafos portátiles, instalados en el maletín médico junto al fonendo y el esfigmomanómetro, nos exigen como especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria adquirir competencias en esta área.
A finales de 2013, el grupo de trabajo de SAMFyC de “Ecografía en Medicina de Familia” nos presentaba una guía elaborada por miembros del grupo, “Ecografía en atención primaria. Guía de práctica clínica”. Arrancando el 2014 la teníamos en nuestras manos, una herramienta indispensable para iniciarse en esta técnica diagnóstica. Contaba con 260 páginas y más de 350 imágenes, ahora llega su segunda edición con más contenido y más imágenes clínicas.









